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Cómo invertir en fondos de inversión: guía paso a paso para principiantes

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¿Cómo invertir en fondos de inversión? Es una de las primeras preguntas que se hace cualquier persona que empieza a invertir. Y, curiosamente, también es una de las peor respondidas. Muchos buscan directamente los fondos de inversión más rentables o se preguntan si es mejor un fondo o un ETF, cuando la realidad es que esa no suele ser la decisión que más influye en los resultados.

Antes de elegir un producto, conviene entender cómo funcionan los fondos de inversión, qué ventajas ofrecen y qué papel pueden tener dentro de una cartera. En esta guía veremos cómo invertir en fondos de inversión con criterio, qué diferencias merece la pena conocer y cómo tomar mejores decisiones pensando en el largo plazo.

Vamos allá.

¿Qué son los fondos de inversión y cómo funcionan?

➡️ Un fondo de inversión es un vehículo que reúne el dinero de muchos inversores para invertirlo de forma conjunta en diferentes activos, como acciones, bonos o incluso otros fondos. 

En lugar de comprar tú mismo cada inversión por separado, adquieres participaciones del fondo y pasas a ser propietario de una pequeña parte de toda la cartera.

Piensa en ello como una cesta. 

En lugar de elegir y comprar cada activo uno por uno, el fondo ya los agrupa siguiendo una estrategia de inversión determinada. 

Esa estrategia puede ser muy diferente según el tipo de fondo: algunos intentan batir al mercado mediante gestión activa, mientras que otros, como los fondos indexados, simplemente buscan replicar el comportamiento de un índice como el MSCI World o el S&P 500.

➡️ Un índice es una referencia que agrupa un conjunto de activos para medir cómo evoluciona un mercado. Por ejemplo, el S&P 500 sigue el comportamiento de 500 de las mayores empresas de Estados Unidos, mientras que el MSCI World reúne compañías de distintos países desarrollados.

Ahora bien, aquí hay una idea importante que suele pasarse por alto. 

Muchas personas creen que el fondo de inversión es lo que determina la rentabilidad, cuando en realidad el fondo es solo el vehículo

💡 En la práctica, invertir en fondos de inversión consiste en tres pasos muy sencillos: elegir un fondo que encaje con tus objetivos, invertir el dinero que hayas decidido destinar a ese objetivo y mantener la estrategia durante el tiempo suficiente.

¿Por qué invertir en fondos de inversión?

Los fondos de inversión se han convertido en una de las formas más utilizadas para invertir a largo plazo porque permiten acceder a una cartera diversificada de forma sencilla.

💡 En lugar de tener que seleccionar decenas de acciones o bonos por tu cuenta, con un único fondo puedes invertir en cientos o incluso miles de activos.

Además de la diversificación, otra de sus ventajas es la facilidad para mantener una estrategia. Puedes empezar con cantidades relativamente pequeñas, realizar aportaciones periódicas y dejar que la inversión evolucione con el paso del tiempo

⚠️ Ahora bien, conviene no confundir las ventajas del vehículo con la rentabilidad de la inversión. 

Un fondo de inversión, por sí solo, no va a hacerte ganar más dinero. Igual que un coche no determina el destino de un viaje, un fondo simplemente es la herramienta que utilizas para invertir. 

Entonces, si dos personas invierten a través de fondos distintos, ¿qué es lo que realmente hace que una obtenga mejores resultados que la otra? Veámoslo.

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Cómo invertir en fondos de inversión con criterio

Cuando alguien empieza a invertir, es habitual que la primera pregunta sea: ¿cuál es el mejor fondo de inversión? O incluso: ¿es mejor un fondo o un ETF? Sin embargo, esa no suele ser la decisión que más influye en los resultados.

Cuando hablamos de ETFs (fondos cotizados), nos referimos a fondos que cotizan en bolsa y se compran y venden como si fueran una acción. En cambio, los fondos de inversión tradicionales se suscriben y reembolsan al valor liquidativo, normalmente una vez al día. 

1️⃣ El vehículo importa menos de lo que parece

Si un fondo indexado y un ETF replican el mismo índice, como el S&P 500 o el MSCI World, lo habitual es que obtengan resultados muy parecidos a largo plazo. Aunque existan pequeñas diferencias por costes o funcionamiento, el comportamiento suele ser muy similar porque ambos invierten prácticamente en los mismos activos. 

2️⃣ Lo que realmente determina tu rentabilidad

Más que el vehículo, lo que marcará tus resultados será aquello en lo que estás invirtiendo. No es lo mismo un fondo que replica el S&P 500 que otro centrado en pequeñas empresas, en renta fija o en un sector concreto. 

💡 Cada fondo tendrá un comportamiento (riesgo/rentabilidad) distinto porque los activos que contiene también lo son.

Más que el vehículo, lo que marcará tus resultados será aquello en lo que estás invirtiendo. No es lo mismo un fondo que replica el S&P 500 que otro centrado en pequeñas empresas, en renta fija o en un sector concreto. 

Ejemplo:

Imagina dos inversores. Uno compra un fondo indexado al S&P 500 y otro un ETF que replica exactamente ese mismo índice. Ambos invierten la misma cantidad y mantienen la inversión durante 20 años. Lo normal es que los dos obtengan una rentabilidad muy parecida, porque ambos están invirtiendo en las mismas empresas. La diferencia no estará tanto en el vehículo, sino en la evolución del propio índice y en haber mantenido la inversión durante todo ese tiempo. 

🤔 En lo que solemos fijarnos:

  • Encontrar el fondo más rentable.
  • Elegir entre fondo o ETF.
  • Ahorrar unas décimas en comisiones.
  • Cambiar de producto buscando mejores resultados.

🎯 En lo que conviene fijarse:

  • En qué activos estás invirtiendo.
  • Que el riesgo encaje con tus objetivos.
  • Mantener unos costes razonables.
  • Elegir una estrategia que puedas mantener durante años.

A partir de ahí entran en juego otros factores igual de importantes:

  • mantener unos costes razonables,
  • permanecer invertido durante el tiempo suficiente
  • y, sobre todo, evitar cambiar constantemente de estrategia.

 

Si quieres ver esta comparación con ejemplos reales y números, en este vídeo analizamos cuándo tiene sentido invertir mediante fondos indexados y cuándo puede ser mejor utilizar ETFs. 

Fondos de inversión o ETFs: ¿qué diferencias debes conocer?

Si un fondo indexado y un ETF pueden ofrecer una rentabilidad muy parecida cuando replican el mismo índice, es normal preguntarse por qué existe tanto debate entre ambos. 

La respuesta no está tanto en los resultados, sino en cómo funciona cada vehículo y en qué situaciones puede resultar más conveniente uno u otro. Estas son las diferencias entre los fondos indexados y un ETF:

📑 Fiscalidad

Una de las principales ventajas de los fondos de inversión es que permiten traspasar el dinero de un fondo a otro sin tributar en ese momento, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la normativa española. En un ETF, en cambio, si vendes para cambiar de inversión, normalmente tendrás que tributar por las ganancias obtenidas.

Ahora bien, esto no significa que un fondo sea siempre la mejor opción. El impacto real de esa ventaja fiscal dependerá del importe invertido, del tiempo que mantengas la inversión y de qué pienses hacer con ese dinero en el futuro.

📈 Operativa y liquidez

Otra diferencia está en la forma de invertir. Los fondos de inversión se compran y venden al valor liquidativo, que se calcula una vez al día. Los ETFs, en cambio, cotizan en bolsa y pueden comprarse o venderse en cualquier momento mientras el mercado está abierto.

Esto hace que los ETFs ofrezcan una mayor flexibilidad, pero también exijan prestar atención a aspectos como el precio de compra o el momento en el que realizas la operación.

🪙 Costes

En ambos casos conviene fijarse en las comisiones, pero no siempre son las mismas. En un fondo de inversión suele tener más peso la comisión de gestión, mientras que en un ETF también pueden influir otros costes, como el spread o las comisiones de compraventa que aplique tu bróker.

💡 En cualquier caso, si hablamos de una estrategia de largo plazo y de productos bien construidos, unas pocas décimas de diferencia en costes suelen tener un impacto mucho menor que elegir una buena estrategia y mantenerla durante años.

Como ves, ninguna de estas diferencias convierte automáticamente a un fondo en una mejor opción que un ETF. 

Comparativa💼 Fondo de inversión📈 ETF
Compra y ventaA valor liquidativo.Cotiza en bolsa como una acción.
OperativaNo cotiza en bolsa en tiempo real.Puede comprarse y venderse durante la sesión bursátil.
Fiscalidad✅ Permite traspasos entre fondos sin tributar en ese momento, si se cumplen los requisitos.⚠️ Al vender con ganancias, normalmente tendrás que tributar antes de reinvertir.
GestiónFacilita una estrategia automatizada y orientada al largo plazo.Ofrece mayor flexibilidad para comprar y vender.
A tener en cuentaPuede ayudar a mantener una estrategia con menos decisiones operativas.La flexibilidad también puede facilitar reaccionar a los movimientos del mercado.

Cómo empezar a invertir en fondos de inversión

Aunque cada inversor tiene unas circunstancias distintas, el proceso para empezar suele ser muy parecido y puede resumirse en cuatro pasos. 

1️⃣ Define tu objetivo. No es lo mismo invertir para la jubilación que para comprar una vivienda dentro de unos años.

2️⃣ Elige un fondo que encaje con tu estrategia. Más que buscar el fondo más rentable, busca uno acorde a tu horizonte temporal y al riesgo que estás dispuesto a asumir.

3️⃣ Empieza con una cantidad que puedas mantener. La constancia suele ser más importante que realizar una gran inversión inicial.

4️⃣ Mantén el rumbo. Una vez definida la estrategia, evita cambiar de fondo cada vez que el mercado suba o baje.

Si todavía no tienes claro cómo dar estos primeros pasos o cómo construir una estrategia desde cero, te recomendamos leer nuestra guía sobre cómo empezar a invertir, donde explicamos todo el proceso con más detalle.

mujer mirando una pantalla de ordenador

Tu forma de invertir también importa al elegir un fondo

Una vez que sabes cómo empezar y conoces las principales diferencias entre fondos y ETFs, queda una última cuestión importante: elegir un vehículo que también encaje con tu forma de invertir. 

Hay un aspecto que suele pasar desapercibido y que, en la práctica, puede influir más en la rentabilidad que unas décimas de comisión: el comportamiento del propio inversor.

➡️ Si tu objetivo es construir una cartera sencilla, diversificada y pensada para el largo plazo, los fondos indexados suelen ser una muy buena opción para formar la base de la inversión. Su operativa es simple, permiten automatizar aportaciones y, además, ofrecen la ventaja de poder traspasar el dinero entre fondos sin tributar en ese momento.

💡 Es decir, pueden ayudarte a mantener la estrategia. Como no cotizan en tiempo real, resulta más difícil reaccionar impulsivamente a cada movimiento del mercado.

Pero eso no significa que tengas que invertir exclusivamente en fondos.

➡️ En algunos casos, los ETFs pueden tener sentido para acceder a sectores concretos, determinadas regiones o estrategias que no siempre están disponibles mediante fondos de inversión. 

Además, al cotizar durante toda la sesión, ofrecen mayor flexibilidad y control, aunque esa facilidad para comprar y vender también puede jugar en tu contra si te lleva a reaccionar constantemente a los movimientos del mercado. 

Al final, invertir con éxito no consiste en encontrar el producto perfecto, sino en elegir una estrategia que puedas mantener durante años. Porque el mayor enemigo del inversor no suele ser el fondo que elige, sino cambiar continuamente de plan cada vez que el mercado se mueve.

Si después de conocer cómo funcionan los fondos de inversión crees que los indexados encajan con tu forma de invertir, el siguiente paso es saber cuál elegir. En nuestra guía sobre los mejores fondos indexados analizamos qué opciones existen y en qué deberías fijarte antes de tomar una decisión. 

🧺 Fondo indexado:

  • Puede utilizarse como base de una cartera diversificada.
  • Permite automatizar aportaciones.
  • Facilita los traspasos entre fondos cuando se cumplen los requisitos fiscales.
  • Al no cotizar en tiempo real, puede ayudar a evitar decisiones impulsivas.

📈 ETF:

  • Puede complementar la cartera con exposiciones más específicas.
  • Permite acceder a determinados sectores, regiones o estrategias.
  • Ofrece mayor flexibilidad para comprar y vender.
  • Esa flexibilidad también puede favorecer decisiones precipitadas si no tienes un plan claro.

Cómo invertir en fondos de inversión con sentido común

💡 Invertir bien no consiste en encontrar el fondo perfecto, sino en elegir una estrategia coherente y ser capaz de mantenerla cuando el mercado no se comporte como esperabas.

Si estás empezando y no tienes claro qué estrategia seguir o qué tipo de fondo encaja mejor con tu situación, podemos ayudarte a analizar tu caso. A veces, una buena decisión al principio vale mucho más que intentar corregir errores dentro de unos años.

Preguntas frecuentes sobre cómo invertir en fondos de inversión

Lo primero es definir tu objetivo y el plazo durante el que vas a mantener la inversión. Después, elige un fondo que encaje con esa estrategia y evita tomar decisiones basándote únicamente en la rentabilidad obtenida en los últimos años.

Depende del fondo y de la entidad con la que inviertas. En muchos casos puedes empezar con cantidades reducidas, aunque lo más importante no es la inversión inicial, sino mantener una estrategia constante en el tiempo.

Ambos permiten invertir de forma diversificada e incluso pueden replicar el mismo índice. La diferencia está en aspectos como la fiscalidad, la operativa o la forma de comprar y vender las participaciones. Ninguno es mejor por definición; dependerá de tu estrategia y de cómo vayas a invertir.

Sí. El valor de un fondo puede subir o bajar en función de los activos en los que invierte. Por eso es importante elegir una estrategia acorde a tu perfil de riesgo y mantener una visión de largo plazo.

No existe un fondo de inversión que sea el mejor para todo el mundo. La elección dependerá de tus objetivos, del riesgo que estés dispuesto a asumir y del tipo de activos en los que quieras invertir. Más que buscar el fondo perfecto, conviene construir una estrategia que puedas mantener durante años.

Depende de tu estrategia. Los fondos indexados buscan replicar el comportamiento de un índice con costes normalmente más bajos, mientras que los fondos de gestión activa intentan superar al mercado mediante la selección de inversiones. Ninguna opción es mejor en todos los casos; lo importante es entender cómo funciona cada una antes de invertir.

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