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Comprar casa sin ahorros: 4 formas reales (y 3 errores que evitar)

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Comprar casa sin ahorros va de entender cómo funciona realmente una operación hipotecaria y qué alternativas existen para cubrir la entrada, los impuestos y los gastos iniciales sin que te suponga un problema.

Y aunque no lo creas, sí, hay formas reales de comprar vivienda sin liquidez. Pero también hay muchas fórmulas que directamente no funcionan.

En esta guía vamos a ver las 4 formas reales de comprar una casa sin ahorros, qué riesgos tiene cada una y qué deberías calcular antes de meterte en una operación que luego no puedas soportar.

Vamos allá.

¿Se puede comprar una casa sin ahorros realmente?

Comprar una casa sin ahorros es difícil, pero no imposible. El principal problema suele ser reunir la entrada y los impuestos. 

Cuando alguien habla de comprar vivienda sin liquidez, normalmente puede referirse a situaciones distintas:

1️⃣ no tener dinero para la entrada,
2️⃣ no tener dinero para impuestos y gastos,
3️⃣ o no tener liquidez suficiente aunque sí pueda pagar la cuota.

Y esto es importante diferenciarlo.

👉🏼 Hoy en día los bancos siguen financiando normalmente entre el 80% y el 90% del valor de compra o tasación.

Eso significa que el comprador todavía tiene que asumir una parte importante de la operación con dinero propio.

Por eso, más que buscar una “hipoteca al 100%”, la clave suele estar en entender cómo estructurar la operación sin asumir un nivel de riesgo que después no puedas soportar.

Qué necesitas realmente para comprar una casa aunque no tengas ahorros

Antes de mirar fórmulas para comprar vivienda sin entrada, primero hay que entender qué analiza realmente el banco cuando estudia una hipoteca.

Toda operación parte de tres puntos muy concretos.

💳 Ratio de endeudamiento

Es decir, cuánto puedes devolver cada mes según tus ingresos. Normalmente, el banco no quiere que la suma de tus préstamos supere aproximadamente el 35% de tus ingresos netos.

Por ejemplo:

  • con una nómina de 1.500 €, el límite suele rondar los 525 € mensuales,
  • y si ya tienes préstamos o financiación, esa capacidad se reduce.

🏡 La entrada

Que, básicamente, es la parte de la vivienda que la hipoteca no financia y que tienes que aportar tú.

Si el banco te concede un 80%, tendrás que cubrir el 20% restante. Y aunque consigas un 90%, todavía necesitarás asumir una parte importante del precio de compra.

📑 Los impuestos y gastos

Aquí entran conceptos como el ITP, notario, registro o gestoría. Los bancos tampoco suelen financiar estos costes.

Por eso, muchas personas descubren que el problema es reunir todo el dinero inicial que exige la operación.

4 formas reales de comprar casa sin ahorros

Llegados a este punto, ya podemos entrar en las opciones reales que existen para comprar una vivienda sin ahorros.

Y digo reales porque aquí hay mucha desinformación. Mucha gente habla de hipotecas al 100% o bancos que supuestamente lo financian todo. Pero la realidad suele ser bastante diferente.

Estas son las alternativas que sí se utilizan de verdad y que, en determinados perfiles, pueden tener sentido:

OpciónQué necesitasRiesgo principal
💳 Hipoteca + préstamo personalIngresos altos y capacidad de pagoSobreendeudamiento
🏠 Doble garantíaOtro inmueble como respaldoRiesgo para el patrimonio familiar
🔑 Alquiler con opción a compraEstabilidad laboral y planificaciónPerder parte de las cantidades aportadas
🤝 Ayuda familiarApoyo económico o patrimonialConflictos o implicaciones fiscales

Veámoslas en detalle.

1. Comprar casa sin ahorros con hipoteca + préstamo personal

La fórmula más utilizada para comprar un piso sin dinero ahorrado consiste en combinar una hipoteca con un préstamo personal.

La hipoteca financia la vivienda y el préstamo personal cubre la entrada, impuestos y gastos iniciales. De esta forma, puedes acercarte a una financiación prácticamente total.

Ahora bien, las cuotas deben seguir siendo sostenibles. El banco no solo mirará la cuota hipotecaria. También tendrá en cuenta:

✅ el préstamo personal,

✅ otras financiaciones,

✅ y cualquier deuda previa que ya tengas.

Por ejemplo:

si tu límite de endeudamiento son 525 € al mes:

  • una hipoteca de 330 € podría encajar,
  • pero si añades un préstamo personal de 300 €, probablemente la operación dejará de ser viable.

⚠️ El préstamo personal no suele hacerse en el mismo banco que concede la hipoteca. Porque si la entidad detecta que también estás financiando la entrada con ellos, muchas veces entenderán que el riesgo es demasiado alto.

Dos personas cerrando un acuerdo inmobiliario

Por eso, normalmente primero se calcula cuánto dinero necesitas realmente para cubrir: entrada, impuestos, y gastos de compra.

Después se analiza si alguna entidad podría conceder el préstamo personal. Y sólo entonces tiene sentido empezar a mover la hipoteca.

En muchos casos, esta opción sólo tiene sentido cuando el comprador ya pagaba un alquiler parecido a la futura cuota hipotecaria. Aun así, depende mucho del nivel de ingresos, estabilidad laboral y capacidad real de asumir dos cuotas simultáneas.

2. Comprar vivienda sin entrada con doble garantía hipotecaria

La doble garantía permite utilizar otro inmueble como respaldo para cubrir la parte que el banco no financia. Y esto es importante aclararlo: no es un aval personal.

Aquí lo que se aporta es una garantía hipotecaria adicional sobre una segunda vivienda que normalmente está libre de cargas o tiene margen suficiente.

Por ejemplo:

imagina que quieres comprar una vivienda de 100.000 €, el banco te concede el 80%, y te faltan 20.000 € de entrada.

Si tú o un familiar tenéis otro inmueble libre de hipoteca, el banco puede utilizar parte de ese valor como garantía adicional para cubrir el porcentaje que falta.

En la práctica, acabarías teniendo una financiación cercana al 100%, pero respaldada por dos inmuebles.

📉 Si la operación sale mal, no solo responde la vivienda que compras. También queda afectado el segundo inmueble utilizado como garantía.

Por eso, esta fórmula suele utilizarse sobre todo: cuando existe patrimonio familiar, cuando los ingresos son sólidos, o cuando los padres ayudan a los hijos a acceder a la primera vivienda.

3. Comprar un piso sin ahorros con alquiler con opción a compra

El alquiler con opción a compra permite vivir en una vivienda mientras una parte de las cuotas pagadas se descuenta del precio final.

Algunos contratos permiten generar ahorro durante el alquiler. Otros exigen una entrada inicial del 10%-20%, funcionando casi como unas arras. Por lo que conviene leer bien la letra pequeña y revisar:

✅ cuánto dinero inicial exigen,

✅ qué parte del alquiler descuenta,

✅ cuánto dura la opción de compra,

✅ y qué ocurre si finalmente no compras.

4. Comprar casa con ayuda o préstamo familiar

Otra de las formas más habituales de comprar vivienda sin ahorros es recibir ayuda familiar. Y aquí pueden existir dos escenarios muy distintos:

1️⃣ una donación,

2️⃣ o un préstamo entre familiares.

La diferencia es importante. Sobre todo de cara a Hacienda. Porque muchas personas creen que basta con hacer una transferencia y ya está. Y no funciona así.

Cuando hablamos de importes elevados: 20.000 €, 40.000 €, o incluso más:

⚠️ la Agencia Tributaria puede considerar que existe una donación y exigir tributación si no está correctamente justificada.

Por eso, cuando la ayuda familiar se plantea como préstamo, normalmente conviene dejarlo documentado formalmente: importe, plazo, condiciones, y justificante de devolución si existe.

En muchos casos, esta opción suele utilizarse:

  • cuando los padres ayudan con la entrada,
  • cuando existe patrimonio familiar,
  • o cuando el comprador tiene capacidad de pago pero todavía no ha tenido tiempo de generar ahorro suficiente.

 

Sinceramente, dentro de todas las alternativas, suele ser una de las fórmulas más estables cuando existe apoyo familiar real y bien organizado.

persona guardando sus ahorros en una hucha

Cómo calcular si realmente puedes permitirte comprar una casa sin ahorros

Llegados a este punto, la pregunta es: si realmente puedes asumir la operación sin que termine convirtiéndose en un problema financiero.

Porque sí, puedes conseguir: una hipoteca, un préstamo personal, o incluso ayuda familiar. Pero si después la suma de cuotas deja tu economía demasiado ajustada, el problema no era la entrada. El problema era el nivel de endeudamiento.

Antes de comprar, conviene calcular cuatro cosas:

1️⃣ cuota hipotecaria

2️⃣ cuota total con otros préstamos

3️⃣ margen mensual real después de pagar

4️⃣ y cuánto ahorro te quedará tras firmar.

Por aquí te dejo un video donde te explico estas 4 formas para que no pierdas detalle y algún ejemplo que otro como el que veremos a continuación.

Ejemplo práctico: cuándo una operación deja de ser viable

Imagina una persona con:

  • una nómina de 1.500 €,
  • sin deudas importantes,
  • y una vivienda de 100.000 €.

 

Si el banco concede una hipoteca al 90%, todavía tendrá que cubrir: entrada, impuestos, y gastos de compra. Si esa parte se financia con un préstamo personal, habrá que sumar ambas cuotas.

Y si el endeudamiento total supera claramente el límite razonable -aproximadamente un 35% de los ingresos-, el banco probablemente rechazará la operación.

Y aunque no lo hiciera, seguramente tampoco sería una compra cómoda a largo plazo.

Cuándo el banco probablemente dirá que no

Comprar vivienda sin entrada puede ser viable en algunos perfiles. Pero hay casos donde las probabilidades de rechazo aumentan muchísimo.

Por ejemplo:

➡️ ratios de endeudamiento demasiado altos,

➡️ ingresos inestables,

➡️ contratos temporales,

➡️ demasiadas deudas previas,

➡️ o falta total de margen mensual después de pagar las cuotas.

Y aquí hay algo importante a entender:

🚫 El banco puede concederte la hipoteca. Pero eso no significa que la operación sea buena para ti.

3 errores y mentiras sobre comprar casa sin ahorros

Hasta aquí hemos visto fórmulas que sí existen y que realmente se utilizan. Ahora bien, también hay varias ideas que se repiten muchísimo en internet y que, sinceramente, conviene coger con pinzas.

Muchas veces generan expectativas irreales y hacen perder tiempo -o dinero- a quien busca comprar vivienda sin ahorros.

Las más habituales suelen ser estas:

❌ “Los brokers consiguen hipotecas al 100%”: un buen bróker puede ayudarte a encontrar mejores opciones o estructurar mejor una operación. Pero no existe magia financiera. Si los números no encajan, normalmente ningún intermediario puede convertir una operación inviable en viable.

❌ “Los pisos de banco se financian al 100%”: hace años era más habitual. Hoy no. Lo normal sigue siendo encontrar financiaciones del 80%-90%, y aunque algún inmueble llegue al 100%, normalmente seguirás necesitando dinero para impuestos y gastos de compra.

❌ “Los funcionarios siempre consiguen hipotecas al 100%”: ser funcionario ayuda porque aporta estabilidad y suele permitir mejores condiciones hipotecarias. Pero eso no significa tener financiación garantizada al 100%. El banco seguirá analizando ingresos, endeudamiento, ahorro y riesgo global de la operación.

Muchas veces se pasa por alto que una cosa es conseguir financiación. Y otra muy distinta es que la operación siga siendo sostenible después de firmar.

Porque muchas personas se centran únicamente en si el banco aprobará la hipoteca. Pero el verdadero riesgo suele aparecer después, cuando desaparece el margen financiero.

Riesgos de comprar una vivienda sin ahorros

Cuando financias prácticamente toda la operación, cualquier gasto inesperado puede dejar tu economía demasiado ajustada.

Y es que no se trata solo de poder pagar la cuota hoy. Se trata de mantener margen durante los próximos 20 o 30 años.

Los principales riesgos suelen ser estos:

💰 Quedarte sin colchón financiero: reformas, averías, muebles o una pérdida temporal de ingresos pueden convertirse en un problema si entras en la operación sin liquidez.

🗓 Pensar solo en la cuota actual: una vivienda se compra a muy largo plazo. Durante ese tiempo pueden cambiar tus ingresos, gastos, situación laboral o incluso los tipos de interés.

🆘 Vivir demasiado ajustado financieramente: cuando cualquier gasto inesperado genera estrés, la vivienda deja de darte tranquilidad y empieza a convertirse en presión financiera constante.

Por eso, comprar casa sin ahorros puede funcionar en algunos casos. Pero cuanto menos margen tengas después de firmar, más presión financiera asumirás a largo plazo.

🔓 Comprar sin ahorros:

  • Menor colchón de seguridad
  • Mayor dependencia de la financiación
  • Más riesgo ante imprevistos
  • Menor capacidad de negociación

🔒 Comprar con ahorros:

  • Más tranquilidad financiera
  • Menor importe financiado
  • Menos intereses a largo plazo
  • Mayor flexibilidad económica

Entonces, ¿merece la pena comprar casa sin ahorros?

La respuesta corta es: depende.

Sí, existen fórmulas reales para comprar vivienda sin ahorros. Y en algunos perfiles incluso puede tener bastante sentido hacerlo. 

Pero una cosa es utilizar financiación de forma inteligente y otra muy distinta entrar en una operación completamente al límite. 

Por eso, antes de comprar, probablemente merece más la pena hacerse preguntas como:

  • ¿seguiré teniendo margen mensual?
  • ¿me quedará algo de ahorro después?
  • ¿podría soportar un imprevisto importante?
  • ¿estoy comprando porque realmente me encaja o porque siento presión por comprar ya?

 

Y si estás valorando comprar vivienda y quieres entender qué opciones encajan realmente contigo, podemos ayudarte a analizar la operación con números reales y no con promesas. 

Al final, más importante que conseguir la hipoteca es conseguir una operación que realmente puedas soportar después.

Preguntas frecuentes sobre comprar casa sin ahorros

Sí, existen fórmulas como la hipoteca + préstamo personal, la doble garantía o la ayuda familiar. Aun así, no todas las operaciones son viables y el banco seguirá analizando ingresos, deudas y capacidad de pago.

Sí, es legal. El problema no es hacerlo, sino que la suma de cuotas siga siendo sostenible y que la operación esté bien estructurada.

Tener buenos ingresos ayuda muchísimo, porque aumenta tu capacidad de endeudamiento. Aun así, seguirás necesitando una estrategia para cubrir el capital inicial que la hipoteca no financia.

Depende de cada caso. En algunas situaciones puede compensar comprar antes, especialmente si ya pagas un alquiler elevado. En otras, generar ahorro previo puede darte mucha más tranquilidad financiera.

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