Un hombre organizando billetes en diferentes montones

Cómo ahorrar dinero cada mes: organiza tu sueldo y págate primero

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Cobras la nómina, pagas la vivienda, haces la compra, llegan los recibos y, cuando miras la cuenta a final de mes, no queda nada para ahorrar. Entonces piensas: “el mes que viene me organizo mejor”. Pero si el ahorro siempre va después de todos los demás gastos, es fácil que nunca le llegue el turno.

En este artículo vamos a ver cómo ahorrar dinero cada mes cambiando ese orden: separar una cantidad al cobrar y organizar el resto del sueldo con lo que queda. ¿Cuánto deberías apartar? ¿Y qué haces con ese dinero si todavía tienes deudas o no cuentas con un colchón? Vamos a verlo sin porcentajes mágicos ni la obligación de dejar de hacer todo lo que disfrutas.

Vamos allá.

Qué significa pagarse a uno mismo primero

➡️ Pagarse a uno mismo primero significa reservar una parte de tu sueldo nada más cobrar, antes de empezar a pagar el resto de gastos del mes. Así no dependes de que sobre dinero el día 30: decides al cobrar qué parte quieres reservar para tus objetivos.

La idea es darle la vuelta al orden de siempre: primero separas una cantidad y después organizas los gastos con lo que queda. Si todavía no tienes un fondo de emergencia o arrastras una deuda cara, ese dinero puede servir primero para ganar estabilidad.

Eso sí, la cantidad tiene que encajar con tu situación. Si apartas 300 € el día 1 y necesitas recuperarlos el día 25 para llegar a fin de mes, tendrás que ajustarla. 

⚠️ Ojo: pagarte primero no consiste en apartar la cifra más alta posible, sino una que puedas mantener también en los meses complicados.

📅 Ahorrar al final del mes

  • Cobras y empiezas a pagar tus gastos.
  • Esperas a final de mes para comprobar cuánto queda.
  • El ahorro depende de que sobre dinero.

💰 Pagarte primero

  • Separas una cantidad nada más cobrar.
  • Organizas tus gastos con el dinero restante.
  • Eliges una aportación que puedas mantener sin quedarte corto.

Cómo organizar tu sueldo para ahorrar cada mes

Para organizar tu sueldo, calcula cuánto necesitas para tus gastos habituales y para los pagos que llegarán durante el año. Con el margen que quede, elige una cantidad que puedas separar al cobrar sin tener que recuperarla antes de la siguiente nómina.

Vamos a llevarlo a la práctica: 

1️⃣ Empieza por lo que entra y lo que sale siempre. Mira cuánto cobras y cuánto se va en vivienda, comida, suministros, transporte y otros pagos habituales. No hace falta controlar cada céntimo, pero sí saber de cuánto dispones realmente.

Si te cuesta hacer las cuentas desde cero, puedes utilizar la herramienta gratuita Mi presupuesto de Finanzas para Todos para anotar tus ingresos y gastos.

2️⃣ No te olvides de los gastos que aparecen “de repente” todos los años. El seguro del coche, el impuesto de circulación o la vuelta al colegio pueden pillarte con la cuenta justa, pero sabes que van a llegar. Si apartas un poco cada mes para ellos, dejarán de desmontarte el presupuesto cuando toque pagarlos.

3️⃣ Comprueba qué necesita primero ese dinero. Si tienes una tarjeta con intereses altos o no cuentas con un colchón para imprevistos, quizá tu primera aportación tenga más sentido ahí que en una inversión. Ya hablaremos después de dónde guardar cada parte del ahorro.

4️⃣ Escoge una cantidad que puedas separar sin hacer malabares. Pueden ser 20 €, 50 € o 100 €: dependerá de tu sueldo y de tus gastos. 

5️⃣ Aparta el dinero al cobrar. Una transferencia programada a otra cuenta puede ayudarte a no verlo como dinero disponible para los gastos del mes. Y a partir de ahí, organizas el resto del sueldo.

Si prefieres verlo paso a paso, aquí tienes la explicación en vídeo al completo: 

¿Cuánto dinero deberías ahorrar de tu sueldo?

Porecentajes como el 10%, el 20% o la regla 50/30/20 pueden orientarte, pero no se adaptan por sí solos a tu sueldo, tu vivienda o tus responsabilidades.

💡 La cantidad que deberías ahorrar al mes es la que puedes mantener sin quedarte corto para tus gastos. Empieza con una cifra que puedas repetir y revísala si cambia tu situación.

Para no depender de que todos los meses salgan perfectos, puedes trabajar con tres cantidades:

✅ Aportación mínima: una cantidad que podrías mantener incluso en un mes complicado. Pueden ser 20 €, 50 € o 100 €, según tu situación.

✅ Aportación habitual: lo que puedes separar durante la mayoría de los meses sin sentir que te estás castigando.

✅ Aportación extraordinaria: una parte de una paga extra, una devolución de impuestos u otro ingreso inesperado, cuando lo recibas.

No hace falta que las tres cantidades estén fijadas desde el primer día. Lo importante es empezar con una base que puedas repetir y aprovechar los meses en los que tengas más margen para avanzar un poco más.

una mujer revisando facturas con una calculadora y un ordenador

Cómo ahorrar dinero si ganas poco

Si tus ingresos apenas cubren los gastos básicos, puede que tu margen de ahorro sea pequeño. Si después de cubrir lo básico todavía tienes margen, puedes empezar con 20 € o 50 €, siempre que no necesites recuperarlos para llegar a fin de mes. 

⚠️ Pero también hay un límite para lo que puedes recortar. Si ahorrar esos 50 € supone dejar de hacer todo lo que disfrutas, quizá el problema no esté solo en tus gastos. Por eso, además de gastar mejor, se trata de pensar en cómo aumentar los ingresos cuando sea posible.

¿Cómo ahorrar 100 € al mes?

Puedes empezar separando 100 € nada más cobrar, pero antes hazte una pregunta: ¿podrás llegar a la siguiente nómina sin tocar ese dinero? Si la respuesta es sí, tienes una cantidad con la que probar. Si cada mes acabas recuperando una parte para pagar tus gastos, empieza con menos.

¿Dónde guardar el dinero que ahorras cada mes?

➡️ Separa el ahorro del dinero que utilizas para los gastos diarios. Puedes mantener en una cuenta accesible lo que necesitarás para recibos, imprevistos y objetivos cercanos. Cuando ya tengas cubiertas esas necesidades, podrás valorar invertir la parte que no esperas utilizar durante muchos años, según tu plazo y el riesgo que estés dispuesto a asumir.

Organízalo así:

🧾 El dinero para gastos previstos debe quedar disponible para cuando llegue el recibo. Si sabes que pagarás el seguro del coche o el impuesto de circulación, puedes ir apartando una cantidad cada mes en una cuenta separada (o incluso una cuenta remunerada) y utilizarla cuando toque.

🛟 El fondo de emergencia también tiene que ser fácil de usar. Su función es ayudarte si surge un problema sin tener que recurrir a una tarjeta o vender una inversión en un mal momento. Y si mantienes deudas con intereses elevados, parte del dinero que separas puede destinarse a reducirlas.

📈 El dinero que no esperas necesitar durante muchos años es el que puedes plantearte invertir. En ese caso, antes de elegir dónde ponerlo, piensa cuál es tu objetivo, cuánto tiempo puedes mantenerlo invertido y qué riesgo estás dispuesto a asumir.

Y si ya has cubierto tus necesidades más próximas, en esta guía te explico cómo empezar a invertir desde cero. 

Así, cuando cobres, no tendrás que decidir entre “ahorrarlo todo” o “invertirlo todo”. Puedes mantener disponible lo que necesitarás antes y valorar la inversión para la parte que realmente puedes dejar a largo plazo.

Cómo gastar mejor sin renunciar a lo que disfrutas

➡️ Para gastar mejor, revisa los pagos que repites por costumbre y distingue cuáles disfrutas de verdad. Reducir los primeros puede dejarte más dinero para ahorrar sin quitarte planes que sí valoras. 

Un café de 2 € al día puede sumar 60 € al mes. Es una cantidad que merece la pena conocer, pero quizá ese café sea el momento en que desconectas o quedas con alguien. La cifra por sí sola no te dice si debes dejar de tomarlo.

No es lo mismo gastar 40 € en un día en la montaña con tus amigos que gastarlos en una compra que dos días después ni recuerdas. En los dos casos salen 40 € de tu cuenta, pero no te llevas lo mismo a cambio. 

Mira también las plataformas que apenas utilizas, los pedidos a domicilio y las compras que haces casi sin pensarlo. No tienes que eliminarlos todos: empieza por aquellos que, si mañana desaparecieran de tus gastos, apenas echarías de menos.

Un hombre organizando billetes en diferentes montones

Cómo mantener el hábito de ahorrar cada mes

Para mantener el hábito de ahorrar, programa una aportación que puedas asumir cada mes y revísala cuando cambie tu situación. Así no dependes de acordarte de hacer una transferencia cada vez que cobras.

Ejemplo:

Imagina que empiezas a ganar 200 € más al mes. Podrías destinar 100 € a aumentar tu aportación, 50 € a reforzar el colchón y quedarte los otros 50 € para disfrutar de la subida. No es una fórmula que tengas que copiar: muestra que puedes avanzar sin sentir que cada euro adicional queda comprometido.

También puede pasar al terminar de pagar el coche. Si la cuota era de 250 € al mes, ya estabas acostumbrado a organizarte sin ese dinero. Es un buen momento para decidir qué parte quieres empezar a separar antes de que se integre en tus gastos habituales.

💡 Automatizar te ayuda a ser constante, pero no deja el plan cerrado para siempre. Puedes revisarlo cada seis meses o cuando cambie de forma importante tu situación.

🛒 Incorporar toda la subida a tus gastos

  • Empiezas a ganar 200 € más al mes.
  • Los incorporas a tus gastos habituales.
  • Tu sueldo aumenta, pero no reservas más dinero para tus objetivos.

💰 Repartir la subida entre ahorro y disfrute

  • Destinas 100 € a aumentar tu aportación.
  • Reservas 50 € para reforzar el colchón.
  • Te quedas 50 € para disfrutar de la subida.

💡 Es un ejemplo de reparto, no una fórmula obligatoria. La idea es aprovechar una parte de la subida para avanzar sin tener que reservarla entera.

Ahorrar cada mes sin renunciar a vivir hoy

Pagarte primero no consiste en ganar una competición de ahorro. Se trata de encontrar una cantidad que puedas reservar cada mes sin dejar tu vida en pausa hasta entonces.

💡 Porque el objetivo no es llegar al futuro con mucho dinero y la sensación de no haber vivido, pero tampoco gastarlo todo hoy y dejarle los problemas a tu yo de mañana. 

Y si quieres seguir aprendiendo a organizar tu dinero, ahorrar e invertir con criterio, puedes ver más vídeos en el canal de YouTube de El Banquero del Pueblo. Allí encontrarás explicaciones y ejemplos prácticos para tomar decisiones con tus finanzas sin complicarte más de la cuenta.

Preguntas frecuentes sobre cómo ahorrar dinero cada mes

No existe una cantidad válida para todo el mundo. Empieza por una cifra que puedas separar al cobrar y mantener hasta la siguiente nómina sin recurrir a la tarjeta ni recuperar ese dinero. Puede ser pequeña: lo importante es que encaje con tus gastos reales.

Puedes reducirla a una aportación mínima que sí puedas asumir ese mes. Si necesitas hacerlo con frecuencia, revisa la cifra habitual: quizá habías fijado una cantidad demasiado alta o no habías contado algún gasto.

No necesariamente. Si tienes deudas con intereses elevados, aún no cuentas con un fondo de emergencia o necesitas dinero para gastos próximos, puedes destinar tus primeras aportaciones a esas prioridades. Más adelante podrás valorar invertir la parte que no esperas necesitar durante muchos años.

Una subida de sueldo, un ingreso extraordinario o el fin de la cuota de un préstamo pueden darte más margen. No tienes que destinar todo ese dinero extra al ahorro: puedes aumentar una parte de tu aportación y reservar otra para disfrutarla.

Separa el ahorro del dinero que usas para tus gastos diarios. Mantén en una cuenta accesible lo que necesitarás para recibos, imprevistos y objetivos cercanos. Cuando tengas esas necesidades cubiertas, puedes valorar invertir una parte del dinero que no esperas utilizar durante años, según tu plazo y el riesgo que estés dispuesto a asumir.

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